Radioterapia
La radioterapia es la utilización de radiaciones ionizantes de alta energía para el tratamiento de diferentes enfermedades, fundamentalmente el cáncer. Al menos el 70% de los pacientes oncológicos requerirá algún tipo de tratamiento de radioterapia en algún momento de su evolución. Los rayos que se utilizan para tratamientos son ondas electromagnéticas, al igual que las de los equipos para hacer radiografías, pero de mayor energía.
En algunos casos, se combina con quimioterapia y/o cirugía.
La radiación, administrada en una zona concreta del cuerpo, destruye la capacidad de crecer y reproducirse de las células malignas. Este tratamiento con radiaciones cumple la función de reducir la lesión o bien de evitar que algunas células restantes vuelvan a crecer después de la cirugía.
Pasos relacionados con el tratamiento
- En la primera consulta, el médico radioterapeuta evaluará los antecedentes clínicos y elaborará la historia clínica. En esta entrevista se le explicará el tratamiento que deberá realizar y sus posibles efectos.
- Una vez finalizada esta primera consulta, se le dará un turno para efectuar una tomografía computada, le tomarán algunas medidas, se le hará un pequeña marca con tinta para tener un punto de referencia y repetir con exactitud todos los días que dure su tratamiento. Esta simulación no duele y se realiza solo una vez antes de iniciar el tratamiento.
- Se ideará un programa terapéutico personalizado con la ayuda de un software de planificación de tratamientos radiantes y un estudio denominado simulación, donde se determinará la mejor forma de administrar la radiación.
- Se planificará el tratamiento y realizada la simulación correspondiente, para corroborar que todo esté de acuerdo con el criterio médico indicado.
- Se citará al paciente para dar incio al tratamiento.
- Durante el mismo, el médico especialista supervisará permanentemente el tratamiento.
- Al finalizar el mismo, se le entregará un informe dirigido a su médico de cabecera.